Proyectos / 2026
Hotel Masía de Altea
Altea, Alicante, España
Rehabilitación · Hotel boutique 4★ · Construido
01 / 06Vista exterior
Proyecto de rehabilitación integral y transformación en hotel boutique de una antigua finca mediterránea, situada en la ladera del Tossal de Calces, entre el paisaje agrícola de Altea la Vella, la Sierra de Bernia y el Mediterráneo. El conjunto se integra en una propiedad de 14.713 m² formada por la masía histórica, el riurau, el sequer, jardines, antiguos caminos agrícolas y una extensa masa de pinar mediterráneo.
La intervención parte de un conjunto que había sufrido años de abandono y deterioro, pero que conservaba buena parte de sus elementos esenciales: muros de carga, estructura tradicional, escalera principal, el gran pórtico de cinco arcos de la fachada y las trazas de las antiguas construcciones agrícolas. El proyecto aborda su recuperación desde una estrategia de mínima intervención, manteniendo la estructura y la configuración arquitectónica original siempre que ha sido posible y eliminando o reinterpretando aquellas transformaciones posteriores que habían alterado su carácter.
La rehabilitación no busca reconstruir una imagen idealizada del pasado, sino hacer compatible la memoria del edificio con un nuevo uso contemporáneo. Piedra, madera, cal y cerámica conviven con soluciones actuales introducidas de manera contenida, de forma que las nuevas necesidades funcionales y técnicas del hotel no compitan con la arquitectura existente. La luz natural, las vistas y la relación constante entre interior y exterior se convierten en los principales elementos del proyecto.
El antiguo riurau recupera su carácter como espacio colectivo, mientras que el sequer, los patios y las construcciones auxiliares se incorporan al nuevo programa. La actuación se extiende a toda la finca mediante la recuperación de caminos, jardines y vegetación existente, incorporando piscina, estanque y nuevos espacios exteriores sin perder la lectura agrícola del conjunto. Palmeras, olmos, cipreses y pinos maduros dejan de entenderse como elementos secundarios para convertirse en una parte fundamental de la arquitectura.
La organización actual responde a un hotel boutique de cuatro estrellas y once habitaciones, exclusivamente para adultos. Dormitorios, salones comunes, espacios para el desayuno, riurau, sequer, piscina y jardines funcionan como una secuencia continua de espacios de escala doméstica, evitando que la transformación hotelera haga perder al edificio su condición original de casa.
El proyecto presta especial atención a la relación con el paisaje. La finca conserva su estructura de terrazas, bancales, caminos y espacios abiertos, entendiendo el exterior no como un entorno ajardinado añadido posteriormente, sino como parte inseparable del patrimonio del lugar y de la experiencia arquitectónica.
La intervención construida alcanza una superficie aproximada de 859,72 m², resultado de la rehabilitación de las edificaciones existentes y de actuaciones puntuales de ampliación vinculadas principalmente al sequer y a las instalaciones. En la masía y el riurau se mantiene el sistema estructural tradicional de muros de carga y forjados de madera, mientras que las nuevas piezas se resuelven mediante sistemas contemporáneos claramente diferenciados.
Masía de Altea plantea, en definitiva, la recuperación de una arquitectura existente no como un ejercicio de conservación estática, sino como la posibilidad de volver a habitarla. La transformación en hotel permite devolver actividad al conjunto manteniendo su escala, su materialidad y su relación histórica con el paisaje mediterráneo. Hoy, completamente rehabilitada y en funcionamiento, la finca recupera su condición de lugar habitado desde un nuevo uso capaz de prolongar su historia.
CRÉDITOS
Patricia Escámez Bordy, Juan Manuel García Rodríguez, Juan García Indiano y Luis González Torres